"As for God, His way is perfect; The word of the Lord is proven; He is a shield to all who trust in Him." - Psalm 18:30

“SEÑOR, ¿SON POCOS LOS QUE SE SALVAN?'” Lucas 13:23

Por Guillermo Tamayo con adaptaciones por Roger Leonard

En el Primer siglo de nuestra era, yendo camino a Jerusalén, alguien le preguntó al Señor Jesús: “Señor, ¿Son pocos los que se salvan?” Tal vez fue una de aquellas preguntas hechas solamente por hablar, pero el Divino maestro aprovechó la oportunidad para hacer una solemne advertencia. ¡No jugar con algo tan serio como la salvación!

Muchos creen que por haberse criado en determinada religión, o el pertenecer a una iglesia, ello les dará franca entrada al Reino de los Cielos. Pero la verdad Bíblica es otra.

Ante la pregunta: “¿Son pocos los que se salvan?” El amoroso Salvador les dijo: “Esforzaos a entrar por la puerta angosta” (Lucas 13:24) – “Porque estrecha es la puerta y angosto el camino que lleva a la vida y pocos son los que la hallan” (Mateo 7:14).

Estas figuras metafóricas de: puerta estrecha y camino angosto, enfatizan la importancia de la salvación, y lo que ella cuesta. Al Señor Jesucristo nuestra salvación le costó la humillante muerte en la cruz.

Fue un sacrificio voluntario y único por amor a los pecadores. “Mas Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros”

(Romanos 5:8).

“Y El es la propiciación por nuestros pecados; y no solamente por los nuestros, sino también por los de todo el mundo” (1 Juan 2:2).

La sagrada escritura nos dice que Jesucristo es quien perdona nuestros pecados por su sangre (Mateo 26:28) y puede perdonar los de todo el mundo. ¿Por qué, pues, son pocos los que se salvan? Porque pocos queremos hacer la voluntad de Dios.

El Señor Jesús dijo: “No todo el que me diga: Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos” (Mateo 7:21).

Muchos sólo desearán ser salvos, pero seguirán el camino ancho del pecado, la vanagloria de la vida y la indulgencia propia, aunque ese camino termine en el infierno.

¿Quiere ser usted uno de los pocos que hacen la voluntad de Dios para salvarse? Es tan sencillo como 1, 2, 3.

 

1.         CREER EN JESUCRISTO

 

Pero no de cualquier manera.

La fe que salva, es la fe en el Cristo vivo y glorioso, que murió, fue sepultado y resucito para damos vida eterna.

Nuestro Señor ya no está crucificado; El es “. . . el camino, la verdad y la vida. . . .” (Juan 14:6). Además, El es:

a.                  El unigénito Hijo de Dios: “Y aquel Verbo fue hecho carne, y habitó entre nosotros (y vimos su gloria, gloria como del unigénito del Padre), lleno de gracia y de verdad” - (Juan 1:14).

b.                  El Dios sobre todas las cosas: “De quienes son los patriarcas, y de los cuales, según la carne, vino Cristo, el cual es Dios sobre todas las cosas, bendito por los siglos. Amén”- (Romanos 9:5).

c.                   Es el único Salvador, “Y en ningún otro hay salvación; porque no hay otro nombre bajo el cielo, dado a los hombres, en que podamos ser salvos” - (Hechos 4:12).

d.                  Es el único Mediador y Intercesor, “Porque hay un solo Dios, y un solo mediador entre Dios y los hombres, Jesucristo hombre”- (I Timoteo 2:5). “Por lo cual El también es poderoso para salvar para siempre a los que por medio de El se acercan a Dios, puesto que vive perpetuamente para interceder por ellos” (Hebreos 7:25).

 


La fe en Cristo debe ser tal, que dicte la conducta del hombre, y domine su accionar; como en el caso de Moisés. “Por la fe Moisés, hecho ya grande, rehusó llamarse hijo de la hija de Faraón, escogiendo antes ser maltratado con el pueblo de Dios, que gozar de los deleites temporales del pecado” - (Hebreos 11:24-25).

 


Dios sólo se agrada del que tiene fe. “
Y sin fe es imposible agradar a Dios; porque es necesario que el que se acerca a Dios crea que El existe, y que es remunerador de los que le buscan” - (Hebreos 11:6, VP).

Cuando usted crea en Cristo como la Biblia lo manda, habrá dado el primer paso para su salvación. Pero le falta. . .

 

2.                  ARREPENTIRSE DE SUS PECADOS

 

El arrepentimiento es mencionado 70 veces en el Nuevo Testamento de nuestro Señor Jesucristo. Consiste en sentir tristeza por haber pecado contra Dios y cambiar de actitud para no ofenderle más.

El primer sermón que Jesús predicó, lo empezó diciendo: . . . Arrepentíos, porque el reino de los Cielos se ha acercado”- (Mateo 4:17). El apóstol Pablo predicando en el areópago de Atenas les dijo: “Pero Dios, habiendo pasado por alto los tiempos de esta ignorancia ahora manda a todos los hombres en todo lugar, que se arrepientan” - (Hechos

17:30).

El arrepentimiento sólo es posible mientras estemos vivos, después de la muerte lo que nos espera es el juicio de Dios – “Porque es necesario que lodos nosotros comparezcamos arte el tribunal de Cristo, para que cada uno reciba según lo que haya hecho mientras estaba en el cuerpo, sea bueno o sea malo” - (2 Cor. 5:10).

Tal vez usted piense que no necesita arrepentirse, porque hay otras personas más pecadoras. Tal vez es de los que piensan que solamente matar y robar es pecado, pero la Biblia dice: “Pero los cobardes e incrédulos, los abominables y homicidas, los fondeados y hechiceros, los idólatras y todos los mentirosos tendrán su parte en el lago que arde con fuego y azufre, que es la muerte segunda” - (Apocalipsis 21:8).

El Señor Jesucristo dijo: “. . . si no os arrepentís, todos pereceréis igualmente” – (Lucas 13:3). “No hay justo, ni aun uno” (Romanos 3:10). Si usted se arrepiente de sus pecados, ahora sólo le falta. . .

 

3.                  BAUTIZARSE PARA PERDON DE LOS PECADOS.

 

La palabra BAUTISMO, viene de la palabra griega "BAPTIZO" - que significa sumergir o zambullir. La Biblia dice: “Pues por el bautismo fuimos sepultados con Cristo. . .” (Romanos 6:4-5, VP) .

Cualquier otra ceremonia que no sea sumergiendo al penitente en el agua, pierde su significado de la muerte, sepultura y resurrección de Cristo. No es bautismo, no es válido ante Dios; porque El sólo reconoce el bautismo conforme a su palabra, la Biblia (Efesios 4:5). El bautismo Bíblico es:

a.   Para salvación: “Y aquella agua (el diluvio) representaba el agua del bautismo, por medio del cual somos ahora salvados. El bautismo no consiste en limpiar el cuerpo, sino en pedirle a Dios una conciencia limpia; y nos salva por la resurrección de Jesucristo”- (I Pedro 3:21 VP). Y Cristo dijo, "El que crea y sea bautizado será salvo; pero el que no crea será condenado." (Marcos 16:16)

b.   Para perdón de los pecados: “Pedro les dijo: Arrepentíos y bautícese cada uno de vosotros en el nombre de Jesucristo para perdón de los pecados; y recibiréis el don del Espíritu Santo”- (Hechos 2:38).

c.   Para recibir el don el Espíritu Santo: Cuando obedecemos a Cristo en el bautismo, recibimos el Espíritu Santo de Dios (Hechos 2:38; 5:32).

d.   Para ser revestidos de la gloria de Cristo: "Porque todos los que habéis sido bautizados en Cristo, de Cristo estáis revestidos"- (Gálatas 3:27)

e.   Para nacer de nuevo: “Respondió Jesús: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de agua y de Espíritu, no puede entrar en el reino de Dios”- (Juan 3:5).

f.    Para ser añadido ala Iglesia de Cristo: Los que se arrepintieron en el Primer siglo y se bautizaron, el Señor les añadió a su iglesia. "Alababan a Dios y eran estimados por todos; y cada día el Señor añadía a la iglesia los que iban siendo salvos" - (Hechos 2:47).

 

Al igual que en el Primer siglo, hoy usted también puede creer en Cristo, arrepentirse y bautizarse, confesando públicamente Cristo come el Hijo de Dios (Romanos 10:9-10), para recibir las bendiciones expuestas anteriormente.

Jesús es el Salvador del cuerpo, la iglesia. (Efesios 5:23) Esto significa que los salvos están en Su cuerpo, la iglesia. Esto significa también donde "los pocos" estan ubicados. Por lo tanto, para estar en la iglesia de Cristo es de ser uno de los pocos. Sin embargo, siendo simplemente en la iglesia no es suficiente. Uno debe ser fiel a Cristo hasta la muerte para recivir la corona de la vida eterna. (Apocalipsis 2:10)

Si se quiere convertir a Cristo, quisiéramos ayudarle. Formamos parte de la iglesia que Cristo fundó en el Primer siglo en Jerusalén, en el año 33. Su nombre es IGLESIA DE CRISTO - Romanos 16:16. Para leer más acerca la iglesia bíblica, lea aquí.  ¿Que Es La Iglesa?

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